lunes, 26 de enero de 2015

No te quedes sufriendo, puedes hacer algo

Cuando creé este blog mi intención era, que las personas que leyeran mis publicaciones (espero que haya alguna) y que estuvieran batallando con la depresión o la ansiedad, pudieran obtener de mis escritos un poco de esperanza, quería que esta página fuera un lugar donde encontrar positivismo y entusiasmo por comenzar a hacer algo para mejorarse, por eso cuando no me siento muy bien o animada, me ausento, porque se me hace muy difícil escribir acerca de algo que no estoy sintiendo, esa es la razón de que mis publicaciones estas últimas semanas no han sido muy regulares . Gracias a dios ya los problemas que me angustiaban van mejorando, lo cual me ha hecho volver a escribir. Desde que estuve en terapia,- bueno todavía a veces tengo sesiones esporádicas - por lo que - no sé si decir estoy-, cambiaron muchas cosas en mi vida, la mayoría para mucho mejor, pero una de ellas no estoy tan segura que lo sea, y es que logro detectar en los amigos, parientes, conocidos etc. Cuando tienen problemas, y esto a veces me desespera, porque me dan ganas de decirle: haz unas terapias, anda al sicólogo que esto te puede hacer la vida más bonita y llevadera; pero obviamente no puedo hacer eso, creo que me podría traer serias dificultades si lo hiciera, pero de verdad se me hace muy difícil ver a un pariente o amigo sufrir, por alguna cosa que se solucionaría con ayuda y no poder decir nada. Y es que ¡cuando el alumno esté preparado, aparecerá el maestro¡ como dice un proverbio zen, por lo que no se pueden forzar las cosas. Pero quiero creer que si alguien lee mis publicaciones, es porque está buscando la salida a esos problemas –por lo que tal vez ese alumno está preparado-y dentro de mí espero que alguien después de leer mi blog se atreva a comenzar una terapia, que podría darle un vuelco interesante y positivo a su vida. Así que a ti, que estás leyendo esto, si estas sufriendo, si estas deprimido o ansioso, date una oportunidad, la vida puede ser mejor que eso.

miércoles, 14 de enero de 2015

Y tu, ¿en que lugar estas?

En una sesión que tuve, una de mis primeras consultas con el sicólogo, este me dijo: entre tu, tu marido y tus hijos ¿en qué orden de importancia los pondrías? Y yo dije: primero mis hijos, segundo mi marido y tercero yo, ella me dijo está toda mal, ya que tu deberías estar en primer lugar, y tuve suerte de estar en el tercero, si hubiera incluido a mi madre , hermanos y amigos yo hubiera estado siempre en el último lugar, allí me ponía siempre, todos era más importantes que yo. Después de tantos años, he logrado escalar posiciones, pero aun no estoy en la cima, ese puesto es para mis hijos, y creo que nunca va a cambiar, y no estoy convencida de que deba. Mis hijos son demasiado importantes para mí, se puede decir que soy una gran fan de ellos, los amo con todo mí ser, amo todo de ellos, hasta sus defectos y ni siquiera me quiero preguntar si está bien o no, he oído que está mal sobreprotegerlos, no sé si lo hago o no, pero no pienso cambiar al respecto. ¿Por qué estoy escribiendo sobre esto? Porque en estos días no he estado muy bien, uno de ellos está pasando algunas dificultades y eso me tiene muy preocupada y triste, si uno de ellos está triste yo lo estoy, y no puedo abstraerme de sus problemas a pesar de que ya son grandes por lo que sus problemas también lo son y se me hace difícil ayudar, esto me pone en un estado continuo de frustración, angustia y desespero. No sé que quiero comunicar con este escrito aburrido y sin sentido, vamos a tomarlo como un intento de reanudar las publicaciones este año, que las he tenido abandonadas. kisses