jueves, 18 de diciembre de 2014

autoestima

¿Cómo fue mi proceso hacia la construcción de una mejor estima de mi misma? Creo que no fue difícil, y si no lo hice antes es porque nunca me detuve a pensar en eso, dentro de mi cabeza , la imagen y el concepto que tenía de mi misma se basaba en lo que había oído toda mi vida acerca de mi, creía que era fea , que no era graciosa, que era de naturaleza perezosa, que era gorda, y muchas cosas más que había escuchado en boca de otra persona, y ustedes dirán, y cómo es posible que alguien que no es fea –por ejemplo- se crea fea ¿no tenía espejos en su casa?, ¡si tenía! y cuando me miraba, pensaba para mí misma, ¡pero no soy tan fea! o ¡yo me veo bonita!, pero eso me duraba solo mientras estaba delante del espejo, dentro de mi cabeza estaba grabado, soy fea, y si cuando iba a algún lugar , la gente me miraba mucho, eso me incomodaba, porque pensaba que estaba mal vestida o tenía algo fuera de lugar, en ningún momento imaginaba lo más lógico imaginar, que era bonita y ese era siempre mi pensamiento, era gorda , poco graciosa etc etc. ¿Cómo cambió esto? en una de las terapias la sicologa hizo que hablara sobre mi, sobre mis cualidades, y descubrí que todas estas ideas que tenía de mi , eran ideas sembradas y que no tenían ninguna base; que me estaba mirando a través de los ojos de otros y me tomé la molestia de mirarme con mis ojos, de ver la verdad, la que tenía delante de mis ojos, empecé a pensar en mis virtudes, ¿cuales tenía?,¿tenia alguna? luego en la casa tomé una hoja de papel y lo dividí con una raya en un lado puse virtudes y en el otro defectos y comencé a escribir y para mi asombro el lado de las virtudes creció rápidamente y para el de los defectos fue más duro encontrarlos y eran mucho menos (estamos hablando de un ejercicio honesto y hecho por alguien con una muy baja autoestima) debería haber sido todo lo contrario. En la medida que me pude ver conocerme y reconocerme, me di cuenta de lo equivocada que estaba y de lo dura que había sido conmigo misma,y empecé a apreciarme, tengo que decir que fue difícil andar por la vida con una baja autoestima, me sentía menos que los demás, me sentía inapropiada en cada momento, era tímida, la timidez era tanta que se me dificultaba hacer amistades, y las pocas que tenía eran del tipo que hablan hasta con las paredes por lo que ya saben de quien fue la iniciativa, esto implicaba que yo no elegía a mis amigas, ellas me elegían a mi ( por suerte entre ellas encontré algunas que aún las conservo) se me dificultaba dar una opinión y más si esta contradecía a alguien presente, así que era una veleta (opinaba siempre lo mismo que mi interlocutor de turno), se me dificultaba reclamar mis derechos, en ocasiones dejaba que las personas abusaran sin protestar y quien sabe cuántas cosas más que no recuerdo. En fin todo esto cambió poco a poco a medida que fui rescatando mi autoestima, en la medida de que esta mejoraba se me iban haciendo fácil todas las cosas que antes se me dificultaban, comencé a respetarme y a recuperar el respeto de los demás, y mi vida fue cambiando, se fue volviendo más divertida, mi círculo de amistades se amplió, aumentaron las invitaciones, comencé a sentir algo que nunca había sentido : sentirme apreciada, aceptada y bienvenida (supongo que eso estuvo allí todo el tiempo, pero no era capaz de verlo). Para terminar quisiera decir, que cuando uno es madre , debería cuidar mucho lo que uno le dice a su hijo(con palabras o gestos) porque lo que dice un papá o una mamá, es una verdad absoluta para un niño
y se la llega a creer tanto, que es capaz de marcarles la vida, por mucho tiempo.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Mi madre, segunda parte.

Hace unas semanas escribí acerca de mi madre, la relación que tenía con ella y cómo todo eso afectó en su momento mi vida; al terminarlo y publicarlo comencé a sentir una inquietud y no me explicaba el porqué de esa molestia, que perduró por varios días, hasta que decidí tratar de entender que era lo que me pasaba y creo que lo descubrí, porque después de aclararme la mente me tranquilicé, hoy quiero compartirlo. En el mencionado artículo hablo de cómo mi madre me veía, y como nunca estuvo conforme con la hija que le tocó en suerte, cosa que obviamente hizo de mi una persona aparte de resentida y rebelde (sufría y todavía lo hago, aunque con menor intensidad, de explosiones de rabia), también tenía la autoestima por el suelo y obviamente era muy insegura. Lo que no digo en ese artículo es cómo la veía yo a ella, tal vez esto era el motivo de mi inquietud, el hecho de que me faltó decir, que así como a ella, yo no le gustaba como hija , ella tampoco me gustaba a mí como madre, tal vez el hecho de que fui criada desde los 10 meses hasta los 5 años por mi abuela en Italia, mientras ella estaba en Venezuela trabajando duro, hizo que no se creara ese lazo de amor que generalmente existe entre madres e hijos, cosa que hace que los veamos como súper héroes , personas perfectas y sin maculas , a los que le justificamos cualquier imperfección que les veamos ( si es que esto de vérselas llegara a suceder), lo cierto es que cuando la vi en persona , a la edad de 5 años (solo la conocía a través de una foto de ella que tenía mi abuela de cuando era soltera) lo primero que dije fue: esa no es mi mamá, mi mamá es bella y con el pelo largo y esta es fea y gorda, cosa que supongo no ayudó mucho y recuerdo que de inmediato comenzó una relación de antipatía mutua. Aquí estoy hablando solo de su aspecto físico, pero a medida que crecía , crecía mi descontento, es lamentable, pero en realidad tuvimos una muy mala relación cosa que duró por años, y a pesar de eso, hice todo lo que estuvo a mi alcance para agradarle, pero hasta hace poco, nunca había pensado que el problema era de las dos, y que ella tampoco fue la madre que yo quería, mi madre era mi abuela, nunca la pude ver a ella(mi verdadera madre ) como tal. Lamento tener que decirles que después de tantos años de terapia esto no ha cambiado mucho, porque a pesar de que yo he cambiado y mi relación con mi madre ha mejorado , yo diría que en un 80%, todavía ella tiene muchas cosas que no me gustan, es más, cosas que detesto, lo que sí ha cambiado después de la terapia es mi manera de relacionarme con ella, he madurado y logro verla por lo que es, una persona que no es perfecta, pero es mi madre, y después de muchos años de discordia , surgió y creció el cariño, y logro tratarla con respeto y “amor” y cumplir con mi deber de hija (tiene ya 89) puedo ver sus debilidades y con lo que he podido aprender, trato de ayudarla; ella ha sufrido mucho y todavía tiene muchos traumas, y sigue sufriendo.

viernes, 5 de diciembre de 2014

tips tips tips

Estoy retrasada con mi publicación, es que me he sentido muy desanimada, se acerca navidad y mis hijos no estarán con nosotros, y eso me pone en un estado de tristeza , que al mismo tiempo me trae ansiedad, porque después de lo que he pasado, el fantasma de la depresión siempre ronda en mi cabeza; y ya que estoy así, aprovecho para compartir lo que yo hago en estos casos. Lo que hago es tratar de mantener la mente ocupada en cosas que no me dejen pensar en mi motivo de tristeza y preocupación (en este momento tengo los dos); y para lograr esto hago todo tipo de cosas que me gustan o me llenen, acepto todo tipo de invitación aunque no tenga deseos de ir, hago manualidades( esto para mí es muy relajante), voy a misa, juego cartas, busco una receta nueva de postre y experimento haciéndola, trato de compartir mucho con mis amigos y familiares, cuando veo a alguien querido le pido un abrazo( digo: dame mi abrazo de la salud, se necesitan 9 al día para estar bien). Otra cosa que hago es recordar todas las cosas que en su momento parecían insuperables y que al final resultaron bien, y recuerdo un pensamiento que una vez leí : ” todo acaba, hasta los malos momentos” y algo que me recuerda siempre Yajaira Jaume( sicóloga) cuento bendiciones. Porque todos tendemos a enfocarnos más en lo que no tenemos o en las cosas malas que en las buenas, si uno se detiene a pensar te das cuenta que las buenas son muchas más. Por ejemplo, tengo salud, un marido adorable y tres hijos hermosos y sanos, no me falta casa , ni comida, una cama cómoda ( algo que agradezco a dios cada noche) etc etc. Trato de darme cuenta de tantas cosas buenas que me rodean y me conecto con la gratitud. En mi caso, hago mucho énfasis en recordar todas las cosas que dejé atrás y todas las energías que malgasté en su momento preocupándome y deprimiéndome y al final de una manera u otra se superaron. ¿Todo esto me resulta fácil? No! , pero les comenté en ocasiones anteriores , esto es una lucha de todos los días para mí, y supongo que para todo el que haya sufrido de depresiones, hay que estar en guardia y luchar día a día, no se puede esperar tener una vida sin problemas para ser felices, lo que hay es que afinar la capacidad de lidiar con ellos con entereza. ¡Quiero mi abrazo de la salud! Les debo la foto!!

martes, 25 de noviembre de 2014

Fuí más afortunada que mi madre

Tengo este gran deseo de compartir mi experiencia con ustedes, pero me resulta a veces tan difícil porque no se por donde comenzar, es que fue un proceso tan largo, y complicado , con tantas cosas entrelazadas, que se hace complejo ; o sea, es difícil poner por escrito tantas horas de terapias y trabajo interior, pero igual voy a intentarlo, un poco a la vez. En mis primeras consultas con el sicólogo, cuando él me hacía preguntas acerca de mi vida, me imagino para comenzar a ubicarse en mi caso, recuerdo que me preguntó por mi relación con mi familia y entre las cosas que le dije fue un rotundo “yo odio a mi mamá” y eso sentía, y no solo eso, la culpaba de todos mis males, sobretodo me dolía que desde que tenía uso de razón ella me había hecho saber que no estaba conforme de mi manera de ser, realmente recordaba que en muy pocas ocasiones ella hubiera aprobado algo de mí, los cuentos de terror comenzaban desde el parto ( había sido seco por lo que sufrió horrible) la gente decía de mi que era fea ( según ella) y tendría muy poca edad ,creo que 5 años, cuando le escuche decir que yo nunca me casaría, (por lo fea obviamente)y lo dijo en mi cara, a lo que le respondí que no me interesaba casarme, porque eso sí, difícilmente me quedaba callada en esa época, jajajaja, en fin no quiero aburrirles con un cuento tan largo; pero es seguro que guardaba hacia ella mucha rabia y resentimiento , cosa con la que cargué por muchos años y superar esos sentimientos fue la cosa que se me hizo más difícil superar, en mi caso, no creo que hubiera podido sanar hasta este punto , si hubiera seguido sintiendo eso, creo que pienso que es algo antinatural. Cómo pude cambiar todo eso? Poco a poco, a medida que mejoraba pude ponerme en su lugar y por cosas que ella contaba de su vida pude darme cuenta, que ella también había tenido una vida muy difícil, con una madre muy parecida a ella y huérfana de padre, que realmente ella había padecido cosas peores que yo, y que a diferencia de mí, no habiendo podido estudiar y tampoco contar con recursos para pagar una terapia , no tuvo la oportunidad de darme a mí, más de lo que ella recibió, ella no conocía otra manera de criar una hija, por lo que simplemente copió lo que habían hecho con ella, al yo comprender eso, toda mi rabia y resentimiento se fue convirtiendo en compasión y pude perdonar y olvidar. Comencé a sentir gratitud, porque yo si tuve la oportunidad de tratarme, por lo que pude ser una madre diferente. Mi proceso fue: de la rabia a la comprensión y de allí al perdón y a la aceptación. Para terminar quiero decir, que yo realmente creo firmemente que muchos de los problemas sicológicos provienen de una familia disfuncional, pero así mismo creo, que llega un momento en el que uno debe hacer todo lo necesario para curar, porque de nada sirve, sentarse a ser eternamente desdichado y echarle la culpa a tus padres de eso.

jueves, 20 de noviembre de 2014

La peor terapia es la que no se hace.

Como he dicho desde un principio, hace mucho tiempo que estoy trabajando en mí, en mejorar mi vida y lo he hecho a través de sicólogos, sicoterapias, talleres, libros de autoayuda, etc. En cuanto a los sicólogos he oído que existe dos tipos de corrientes de tratamiento: el sicoanálisis y la terapia cognitiva conductual (creo que así se llama) y que existe una rivalidad entre los que siguen una u otra; en mi caso me he tratado con los dos tipos de médicos y creo que las dos teorías se complementan. Con el sicoanálisis logré descubrir las raíces de muchos de mis problemas, es como buscar el cabo de la madeja, fue un proceso largo y en muchas ocasiones doloroso, porque a medida que me fui conociendo me fui dando cuenta de muchas cosas de mi misma que no sabía que estaban ahí y que no me gustó para nada descubrir, pero después del primer impacto (el saber que no soy perfecta y que muchos de los problemas que tenia me los estaba causando yo misma) vino el paso de aceptarme y hacer los cambios necesarios en mi, claro todo esto no sucede de la noche a la mañana, repito fue un proceso largo. La otra terapia para mi, llegó al final, digo que al final, porque después de ella, deje de asistir con regularidad al sicólogo, y la puedo describir como si con ella hubiera cerrado un circulo, fue como un acto de clausura, mas no por ello menos importante. La terapia cognitiva, me ayudó a estar alerta de mis pensamientos, y darme cuenta cómo a través de ellos saboteaba mi tranquilidad y felicidad, es como si de alguna manera estaba tan acostumbrada a sentirme mal con la vida y conmigo misma, que ya mi cuerpo y mi mente estaban demasiado amoldados a trabajar en pos de ello. Con la terapia cognitiva aprendí a poner los pensamientos a favor de mi felicidad. Así que según mi criterio ambas son excelentes, y yo personalmente saqué provecho de las dos. En próximas publicaciones trataré de extenderme más acerca de cómo trabajé con ellas y contando algunas anécdotas de todo el proceso.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Se tu mismo y viva la vida.

Ayer una persona a la que amo, me hizo una pregunta: ¿Qué es lo correcto? ¿Hacer algo que no tienes ganas de hacer y quedar bien con otros , o hacer lo que tienes ganas sin importarte lo que otros piensen o sienten? Mi respuesta fue que debes hacer lo que tú quieras el 90% de las veces, el otro 10 lo reservas para tu familia, grandes amigos o cosas importantes (si tu vecino se siente mal y no tiene auto hay que hacerlo aun sin ganas) cosas por el estilo. En fin esa fue mi opinión y esa sería mi manera de actuar hoy; años atrás otro sería el cantar. Hace mucho tiempo yo era esa persona a la que le podías pedir cualquier favor y siempre decía que si, podía ser algo como: ¡ acompáñame a las 5 de la mañana al centro, que tengo que sacar la cedula! y quien ha vivido en este país, sabe que eso significaba una diligencia de horas, muchas horas, era la que llevaba a mis amigas a las fiestas y siendo yo puntualísima , llegaba tarde porque a quien yo iba a llevar no estaba nunca lista a tiempo, así que se me sumaba la rabia a la angustia de llegar tarde y sonreía . Era esa que llevaba los niños de mis vecinos al kínder aun cuando me rallaban con sus loncheras todo el auto y de paso le caían a golpes a mi hijo, creo que ya se hicieron una idea de la situación. Resumiendo era a la que todos les pedían favores y nunca decía que no. ¿Porque lo hacía? Ahora lo sé, antes no, lo hacía porque necesitaba ser querida, porque creía que el amor de las personas tenía que ganármelo a fuerza de sacrificios y sobre todo porque sentía que no era alguien digna de ser amada a menos que me lo ganara de alguna manera, era como si tenía que fingir ser alguien más para ser querida, ¡qué triste! ¿Por qué sucedía eso? Porque tenía una estima de mi misma muy baja y como consecuencia andaba por la vida tratando de agradar a los demás , ganándome el aprecio a fuerza de sacrificios y de actuar como alguien que no soy, pero andar por la vida actuando, tratando de aparentar ser alguien que no soy, era algo muy difícil y duro, algo que me consumía , me agotaba, y al final quedaba con la sensación de tener las manos vacías , aparte, al yo estar constantemente haciendo cosas por los demás sin ganas, tenía la creencia de que otros harían lo mismo por mí, ¡gran error! Porque eso no sucede así y como consecuencia yo actuaba como la eterna agraviada, la perfecta víctima, andaba por la vida pensando que todos eran “malos conmigo”, cosa que no era cierto. Para terminar quiero citar a André Gide… “Es mejor ser odiado por lo que eres, que ser amado por lo que no eres”

sábado, 1 de noviembre de 2014

Buenas intenciones

Volviendo a esos días horribles que describí en mi publicación anterior; yo no estoy capacitada para darles tips de cómo salir de ellos, aparte que cuando me sentía así no creo que hubiera podido salir adelante sin ayuda profesional por lo que mi recomendación para cualquier persona que se sienta de ese modo sigue siendo la misma: “busca ayuda profesional”. De lo que hoy quiero hablar es, de esas personas que nunca en su vida han sufrido de depresiones y sin conocer nada de los sentimientos de aquellos que la sufrimos se dedican a “ayudar”, y como lo hacen? Te dicen cosas como: No te sientas así, Tienes una hermosa familia o, tienes unos hijos bellos y sanos o, eso es pecado porque no te falta nada, tienes un marido que te adora o una buen trabajo etc etc Una vez una gran amiga cuando supo que sufría de depresiones me dijo: entonces tú no tienes fe en Dios! Por que quien cree en dios, no se deprime….que horror. Pues quiero decirles a todas esas personas que con buena intención tratan de ayudar de esa manera lo siguiente: 1.- No elijo sentirme así y créeme que si pudiera sentirme diferente lo haría 2.- Con decirme esas cosas lo único que logras es sumarle a mi depresión sentimientos de culpa, y eso no me ayuda para nada. Así que les pido a mis amigos y familiares, La próxima vez queque me vean deprimida (Dios no lo permita), y quieras ayudarme, escúchame si quiero hablar o invítame a salir o a hacer algo para distraerme, en mi caso eso podría ayudarme más. Muchas veces me ponían de ejemplo a esta o aquella persona que a pesar de tener más problemas que yo, lograban seguir adelante sin desfallecer, pero yo creo que esas personas tenían más recursos que yo en ese momento, por lo que enfrentaban la vida de manera diferente, nadie es igual a otro, cada persona tiene su historia personal y un gran equipaje de experiencias que lo definen, yo no soy ellas ni ellas son yo. Una última cosa… un gran abrazo podría servir 

lunes, 27 de octubre de 2014

Mis depresiones

No soy una sicóloga, ni siquiatra, ni experta en asuntos de este tipo, solo puedo hablar con sinceridad acerca de mi experiencia , de lo horrible que es sentirse deprimido. En mi caso, me despertaba una mañana como si me hubieran apagado la luz, y no tenía esperanzas , ni ilusiones , veía todo triste, si lo pudiera describir con un color, sería el gris, ninguna cosa que me diera ilusión de levantarme de la cama, me quedaba en posición fetal y lloraba por horas, las lagrimas me salían como ríos, mi esposo se desesperaba, me preguntaba: que te pasa? Que tienes? Y yo solo decía no se! Y era verdad! No sabía, en esa época creo que ya sabía que se llamaba depresión, no estoy segura, hace mucho y no lo recuerdo, pero es seguro que no era la primera vez que me sucedía, hacía mucho tiempo que tenía episodios de ese tipo, pero bastante tarde supe que se llamaba depresión y que era una patología, no recuerdo cuando exactamente leí en una revista acerca de esos sentimientos y supe que se llamaba asi. Ademas de sentirme triste, parece que esos momentos se levanta una antena en tu cabeza que te pone en contacto con todas las cosas horribles que están sucediendo en el mundo, te haces consiente de la persona que murió de una enfermedad, o de la crisis económica de este o aquel país, de los niños que en Africa mueren de hambre o enfermedades, y no digo que estas cosas no sean tristes, o no deban acaparar nuestra atención, lo extraño es que todas esas cosas tristes las ves de pronto en un solo día y no ves ninguna de las cosas lindas que están sucediendo a tu alrededor, a todas le encuentras un lado malo. Todo esto es horrible y me hacia la vida muy difícil, pero lo peor que yo sentía, era el miedo al futuro, porque de alguna manera no lograba ver nada positivo en el. No podía mirar hacia adelante con esperanzas , solo con miedo, me asustaban todas las cosas feas que en ese momento podía pensar que iban o podrían suceder, a mí y a mis seres queridos; y si me sentía así, está claro que no podía tener muchas ganas de ir hacia adelante, solo deseaba escapar a una isla desierta donde no se sintiera nada, lejos de todo el dolor que estaba imaginando (existe una isla así?). Todavía hoy en día, que afortunadamente hace muchos años que no siento de ese modo, mi corazón palpita apresuradamente al recordarlo, y siento mis manos frías, todavía siento miedo de recaer , de volver a sentirme así. Gracias a Dios y a los profesionales que me acudieron, hace mucho tiempo que esto pasó y con el favor de dios nunca más lo volveré a sentir, Si te sientes así busca ayuda! Trabaja para mejorar, no pienses que es irreversible, no pierdas la esperanzas nunca! Busca ayuda!! Este escrito logró realmente emocionarme ……

lunes, 20 de octubre de 2014

Help...estoy ansiosa

Este junto con la depresión han sido mis mayores enemigos, o compañeros de camino durante toda mi vida, hubo momentos con grandes crisis y otros momentos en que fue y es algo más llevadero. Creo que es mejor pensar en eso como compañeros de vida, aunque no quiera decir con eso , que son buenos, pero prefiero así, porque si los miro como enemigos parece que sobrellevarlos fuera más difícil, nadie puede negar que los enemigos son más intimidantes; hoy en realidad no estoy muy animada, me siento un poquito down, razón por la que decidí escribir, porque cuando estoy triste, de alguna manera me anima recordar lo mal que estuve en el pasado, y lo mejor que estoy ahora, recordar mis luchas y mis progresos en esto. Recordar a mis sicólogas preferidas también me ayuda, porque me hace sentir una gran gratitud , en realidad desde que comencé la terapia pasé por muchos (sicólogos, siquiatras y sicoterapeutas) pero de todos ,dos mujeres fueron las que influyeron más en mí y me ayudaron mucho a cambiar mi vida, o a verla de otra manera y a veces las incluyo en mis oraciones (no tanto como debería) no soy de las que rezan mucho, soy más bien de las que se acuerdan de Santa Bárbara cuando llueve, como se dice en mi país. En fin, en estos días me he sentido un poquito ansiosa y mi idea original al escribir esto, era compartir con ustedes, las cosas que yo hago cuando me siento ansiosa o depresiva , para salir de ello y mejorar , pero siempre me pasa que cuando me siento a escribir, mis dedos tienen vida propia y son rebeldes como su dueña, así que escriben lo que se les ocurre. Tratare la próxima vez de compartir esas vivencias, por ahora gracias a dios y a este escrito me logré relajar. 

martes, 14 de octubre de 2014

Prejuicios

Has oído esa expresión : los sicólogos son mas locos que todos los demás , o aquella de que el sicólogo o siquiatra te vuelve más loco de lo que estas! Pues yo si , y lo peor de todo es que una vez se lo escuché decir a un profesor de Inglés, frente a 16 0 18 jóvenes. (imagínense que mala influencia ) . Pero es que cuando se trata de ir al sicólogo la gente se inventa las escusas más inverosímiles con tal de no ir; por ejemplo: las dos que escribí anteriormente, o los sicólogos acaban con los matrimonios, a ellos lo que les gusta es enterarse de la vida de uno, o no voy a pagarle a alguien para que esté haciendo dibujitos, mientras yo le hablo de mis problemas, etc. La otra cosa acerca de visitar al sicólogo es que es un tabú decirlo, o sea la mayoría de las personas que acuden al sicólogo no lo cuentan, porque pueden o van a creer que estoy loco. Es algo tan raro, conozco personas que debido a que sufren de ansiedad y crisis de pánico, se recorren todos los especialistas de la ciudad, cardiólogos, neumonólogos, etc, y toman cualquier cantidad de medicinas, pero ni le hables de ir al sicólogo o siquiatra. Yo sinceramente puedo dar testimonio que ir al sicólogo hace bien, es increíble cómo te puede cambiar la vida, y si volviera a nacer estudiaría sicología, porque creo que es una profesión hermosa, con ella puedes ayudar a la gente a ser feliz, a tener una vida más plena, a tener paz o acercarse a ella. Aparte que puedo decir que no acabó con mi matrimonio, más bien lo mejoró y al yo cambiar, toda la dinámica de mi familia cambió…para mejor. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Aligerando tu vida

Yo considero que no hay nada más inútil que estar pensando y sufriendo por algún error que cometiste, hay personas que tienen esa mala costumbre de estar lamentándose por no haber hecho las cosas de una manera diferente- cuando algo les sale mal- de que sirve eso? En primer lugar si hubieras tenido la capacidad de prever que iba a salir mal, no lo hubieras hecho de esa manera, por otro lado después de que cometemos algún error, si podemos corregirlo se hace, y si no, pues olvido y perdón. Aprender esto me ayudó muchísimo , yo recuerdo que era una mujer ya madura y todavía me torturaba a mi misma por errores que había cometido cuando era una niña, si! Leiste bien! Por muchos años cargue sobre mis hombros el peso de 30 0 35 años de errores, y creeme no es fácil ir por la vida tan pesada. Un día en una sesión con mi sicólogo me quejaba de las consecuencias de uno o varios errores (no recuerdo bien) y ella me dijo: Eva tú no eres Dios! Y caí en cuenta de que era un ser humano, con todos sus defectos y que como ser humano me equivocaba y que era normal que eso sucediera, y comencé a perdonarme y a olvidar todas esas equivocaciones; en el momento que me di cuenta de que : es normal equivocarse y que todos lo hacemos y no es el fin del mundo , mi vida se volvió mucho más liviana , porque quité de mi espalda gran parte de un peso, y no solo eso, también se me hizo más fácil tomar decisiones por que ya no era imprescindible que fueran a prueba de errores. Cuando uno aprende a quererse a uno mismo, aprende que está bien cometer errores, que todos los cometen de vez en cuando y que esperar de uno mismo tomar decisiones acertadas el 100% es absurdo é imposible.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Recaída?


En todo este tiempo que estuve sin escribir, he aprendido cosas nuevas y he cambiado, pero aun así intentaré transmitir mis experiencias de lucha en día a día con este mal(depresion) Este articulo lo escribí en diciembre del 2013.
Estuve mucho tiempo de viaje, y estoy compartiendo cosas que había escrito hace bastantes meses, pero que considero que aun son válidas.

 
CARTAS EN EL ASUNTO ¿Te sientes mal?, ¿ deprimido ?¿ ansioso?.........¡busca ayuda! Ve al sicólogo, pero cuidado, no creas que con solo ir al sicólogo a hablar con él o ella es suficiente, tienes que trabajar duro, esto no es una empresa fácil, si dijera eso mentiría, esto es un trabajo largo y duro,

miércoles, 16 de abril de 2014

La depresión se aleja más no olvida! Había dejado de escribir, estaba muy triste. Me volví a deprimir y estaba triste porque me di cuenta de que de la depresión no es tan fácil curarse como creía, y deprimida por cosas que me pasaron

martes, 28 de enero de 2014

Se puede mejorar



Quisiera pararme en una montaña y gritar durísimo, tanto que todos lo pudiera oír: ¡ se puede mejorar!!!!  ¡No sigas sufriendo, no te conformes, lucha, trabaja

Depresión



¡Depresión!... 
Nunca había oído ni leído acerca de eso hasta que tuve alrededor de 17 años, no lo recuerdo con exactitud, pero un día en una Vanidades o Buen hogar leí acerca de eso y había un test  para saber si sufrías de depresión  y salí muy mal en el

Visitando al Psicólogo por Primera Vez



Recuerdo la primera vez que fui a una sicóloga, no fue por mi, había visto algo   que creí no estaba bien en uno de mis hijos, le dije: "te van a hacer un examen para ver si puedes comenzar el primer grado",