jueves, 18 de diciembre de 2014
autoestima
¿Cómo fue mi proceso hacia la construcción de una mejor estima de mi misma?
Creo que no fue difícil, y si no lo hice antes es porque nunca me detuve a pensar en eso, dentro de mi cabeza , la imagen y el concepto que tenía de mi misma se basaba en lo que había oído toda mi vida acerca de mi, creía que era fea , que no era graciosa, que era de naturaleza perezosa, que era gorda, y muchas cosas más que había escuchado en boca de otra persona, y ustedes dirán, y cómo es posible que alguien que no es fea –por ejemplo- se crea fea ¿no tenía espejos en su casa?, ¡si tenía! y cuando me miraba, pensaba para mí misma, ¡pero no soy tan fea! o ¡yo me veo bonita!, pero eso me duraba solo mientras estaba delante del espejo, dentro de mi cabeza estaba grabado, soy fea, y si cuando iba a algún lugar , la gente me miraba mucho, eso me incomodaba, porque pensaba que estaba mal vestida o tenía algo fuera de lugar, en ningún momento imaginaba lo más lógico imaginar, que era bonita y ese era siempre mi pensamiento, era gorda , poco graciosa etc etc.
¿Cómo cambió esto? en una de las terapias la sicologa hizo que hablara sobre mi, sobre mis cualidades, y descubrí que todas estas ideas que tenía de mi , eran ideas sembradas y que no tenían ninguna base; que me estaba mirando a través de los ojos de otros y me tomé la molestia de mirarme con mis ojos, de ver la verdad, la que tenía delante de mis ojos, empecé a pensar en mis virtudes, ¿cuales tenía?,¿tenia alguna? luego en la casa tomé una hoja de papel y lo dividí con una raya en un lado puse virtudes y en el otro defectos y comencé a escribir y para mi asombro el lado de las virtudes creció rápidamente y para el de los defectos fue más duro encontrarlos y eran mucho menos (estamos hablando de un ejercicio honesto y hecho por alguien con una muy baja autoestima) debería haber sido todo lo contrario.
En la medida que me pude ver conocerme y reconocerme, me di cuenta de lo equivocada que estaba y de lo dura que había sido conmigo misma,y empecé a apreciarme, tengo que decir que fue difícil andar por la vida con una baja autoestima, me sentía menos que los demás, me sentía inapropiada en cada momento, era tímida, la timidez era tanta que se me dificultaba hacer amistades, y las pocas que tenía eran del tipo que hablan hasta con las paredes por lo que ya saben de quien fue la iniciativa, esto implicaba que yo no elegía a mis amigas, ellas me elegían a mi ( por suerte entre ellas encontré algunas que aún las conservo) se me dificultaba dar una opinión y más si esta contradecía a alguien presente, así que era una veleta (opinaba siempre lo mismo que mi interlocutor de turno), se me dificultaba reclamar mis derechos, en ocasiones dejaba que las personas abusaran sin protestar y quien sabe cuántas cosas más que no recuerdo.
En fin todo esto cambió poco a poco a medida que fui rescatando mi autoestima, en la medida de que esta mejoraba se me iban haciendo fácil todas las cosas que antes se me dificultaban, comencé a respetarme y a recuperar el respeto de los demás, y mi vida fue cambiando, se fue volviendo más divertida, mi círculo de amistades se amplió, aumentaron las invitaciones, comencé a sentir algo que nunca había sentido : sentirme apreciada, aceptada y bienvenida (supongo que eso estuvo allí todo el tiempo, pero no era capaz de verlo).
Para terminar quisiera decir, que cuando uno es madre , debería cuidar mucho lo que uno le dice a su hijo(con palabras o gestos) porque lo que dice un papá o una mamá, es una verdad absoluta para un niño y se la llega a creer tanto, que es capaz de marcarles la vida, por mucho tiempo.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Mi madre, segunda parte.
Hace unas semanas escribí acerca de mi madre, la relación que tenía con ella y cómo todo eso afectó en su momento mi vida; al terminarlo y publicarlo comencé a sentir una inquietud y no me explicaba el porqué de esa molestia, que perduró por varios días, hasta que decidí tratar de entender que era lo que me pasaba y creo que lo descubrí, porque después de aclararme la mente me tranquilicé, hoy quiero compartirlo.
En el mencionado artículo hablo de cómo mi madre me veía, y como nunca estuvo conforme con la hija que le tocó en suerte, cosa que obviamente hizo de mi una persona aparte de resentida y rebelde (sufría y todavía lo hago, aunque con menor intensidad, de explosiones de rabia), también tenía la autoestima por el suelo y obviamente era muy insegura.
Lo que no digo en ese artículo es cómo la veía yo a ella, tal vez esto era el motivo de mi inquietud, el hecho de que me faltó decir, que así como a ella, yo no le gustaba como hija , ella tampoco me gustaba a mí como madre, tal vez el hecho de que fui criada desde los 10 meses hasta los 5 años por mi abuela en Italia, mientras ella estaba en Venezuela trabajando duro, hizo que no se creara ese lazo de amor que generalmente existe entre madres e hijos, cosa que hace que los veamos como súper héroes , personas perfectas y sin maculas , a los que le justificamos cualquier imperfección que les veamos ( si es que esto de vérselas llegara a suceder), lo cierto es que cuando la vi en persona , a la edad de 5 años (solo la conocía a través de una foto de ella que tenía mi abuela de cuando era soltera) lo primero que dije fue: esa no es mi mamá, mi mamá es bella y con el pelo largo y esta es fea y gorda, cosa que supongo no ayudó mucho y recuerdo que de inmediato comenzó una relación de antipatía mutua. Aquí estoy hablando solo de su aspecto físico, pero a medida que crecía , crecía mi descontento, es lamentable, pero en realidad tuvimos una muy mala relación cosa que duró por años, y a pesar de eso, hice todo lo que estuvo a mi alcance para agradarle, pero hasta hace poco, nunca había pensado que el problema era de las dos, y que ella tampoco fue la madre que yo quería, mi madre era mi abuela, nunca la pude ver a ella(mi verdadera madre ) como tal.
Lamento tener que decirles que después de tantos años de terapia esto no ha cambiado mucho, porque a pesar de que yo he cambiado y mi relación con mi madre ha mejorado , yo diría que en un 80%, todavía ella tiene muchas cosas que no me gustan, es más, cosas que detesto, lo que sí ha cambiado después de la terapia es mi manera de relacionarme con ella, he madurado y logro verla por lo que es, una persona que no es perfecta, pero es mi madre, y después de muchos años de discordia , surgió y creció el cariño, y logro tratarla con respeto y “amor” y cumplir con mi deber de hija (tiene ya 89) puedo ver sus debilidades y con lo que he podido aprender, trato de ayudarla; ella ha sufrido mucho y todavía tiene muchos traumas, y sigue sufriendo.
viernes, 5 de diciembre de 2014
tips tips tips
Estoy retrasada con mi publicación, es que me he sentido muy desanimada, se acerca navidad y mis hijos no estarán con nosotros, y eso me pone en un estado de tristeza , que al mismo tiempo me trae ansiedad, porque después de lo que he pasado, el fantasma de la depresión siempre ronda en mi cabeza; y ya que estoy así, aprovecho para compartir lo que yo hago en estos casos.
Lo que hago es tratar de mantener la mente ocupada en cosas que no me dejen pensar en mi motivo de tristeza y preocupación (en este momento tengo los dos); y para lograr esto hago todo tipo de cosas que me gustan o me llenen, acepto todo tipo de invitación aunque no tenga deseos de ir, hago manualidades( esto para mí es muy relajante), voy a misa, juego cartas, busco una receta nueva de postre y experimento haciéndola, trato de compartir mucho con mis amigos y familiares, cuando veo a alguien querido le pido un abrazo( digo: dame mi abrazo de la salud, se necesitan 9 al día para estar bien).
Otra cosa que hago es recordar todas las cosas que en su momento parecían insuperables y que al final resultaron bien, y recuerdo un pensamiento que una vez leí : ” todo acaba, hasta los malos momentos” y algo que me recuerda siempre Yajaira Jaume( sicóloga) cuento bendiciones.
Porque todos tendemos a enfocarnos más en lo que no tenemos o en las cosas malas que en las buenas, si uno se detiene a pensar te das cuenta que las buenas son muchas más.
Por ejemplo, tengo salud, un marido adorable y tres hijos hermosos y sanos, no me falta casa , ni comida, una cama cómoda ( algo que agradezco a dios cada noche) etc etc. Trato de darme cuenta de tantas cosas buenas que me rodean y me conecto con la gratitud.
En mi caso, hago mucho énfasis en recordar todas las cosas que dejé atrás y todas las energías que malgasté en su momento preocupándome y deprimiéndome y al final de una manera u otra se superaron.
¿Todo esto me resulta fácil? No! , pero les comenté en ocasiones anteriores , esto es una lucha de todos los días para mí, y supongo que para todo el que haya sufrido de depresiones, hay que estar en guardia y luchar día a día, no se puede esperar tener una vida sin problemas para ser felices, lo que hay es que afinar la capacidad de lidiar con ellos con entereza.
¡Quiero mi abrazo de la salud!
Les debo la foto!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

