sábado, 4 de abril de 2015

Cambios

"El viaje más extraordinario es hacia el interior, pero es a la vez un viaje lleno de desafíos e inevitablemente el único camino hacia la plenitud verdadera"... Humberto Montes

Cuando leí  la cita anterior me quedé maravillada, y es que yo siempre hablaba de todo el proceso de mi terapia como un viaje, siempre lo percibí así, y desde mi primera entrada en este blog hablé de eso  por lo que de alguna manera me sentí feliz de coincidir con el escritor.
Pero tengo que decir que no fue un viaje fácil, y casi todos sabemos que las cosas que valen la pena nunca son fáciles, porque en la medida que iba cambiando, estos cambios se notaban, los percibían todo mi entorno y  algunos no estuvieron muy contentos con ellos, ¿por que? simplemente porque estos cambios los afectaba  directa mente (hablo de mi familia cercana) mis hijos y mi esposo, notaron que perdían privilegios y eso no hace feliz a nadie.
Todos los cambios fueron para mi bien, algunos de ellos no tuvieron buena acogida por lo dicho anteriormente, pero todos trajeron efectos positivos dentro de mi familia, después del shock inicial, se acostumbraron a ellos y empezaron a disfrutar de los beneficios de tener una madre más feliz y mas centrada, en este articulo, quiero hablar de como afectaron estos cambios a mis hijos.
En la medida que me hacía mas fuerte comencé a pensar más en  mi misma y a soltar muchas cosas, dejé de ser una madre tan sobre protectora y controladora, empecé a observar mejor que querían mis hijos y trataba de respetar más(esto es positivo) porque muchas veces los padres queremos realizar en ellos los sueños que no pudimos realizar nosotros, y así empujamos a nuestros hijos a hacer cosas que ellos no quieren, y lo peor es que lo hacemos inconscientemente nos olvidamos que ellos tienen sus propios sueños que cumplir.
Es tan impresionante, que uno mismo no se de cuenta y crees que es casualidad, una vez le comenté a mi socióloga: ¡que afortunada soy! ¡siempre quise tocar piano y bailar ballet, y mi hijo mayor estudia piano y mi hija ballet! ella me dijo: si ¡que suerte! pero de una manera que me hizo pensar que quería decir que no era casualidad, y después de mucho pensar en eso, decidí dejar de hacer presión sobre ellos y ofrecerles a ambos la posibilidad de dejar de hacer la actividad(piano, ballet) para ver que sucedía y a los pocos meses los dos dejaron esas actividades.
Uno como padre ni cuenta se da cuando empujas a tus hijos a hacer cosas que te hubieran gustado hacer tu y que no pudiste, y los hijos hacen de todo por obtener la aprobación de los padres.
A parte de eso, dejé que mi esposo participase mas en la vida de mis hijos, le entregué muchas de las cosas que hacía yo para que el se ocupara, porque sin darme cuenta me había apropiado de todos lo que tenía que ver con mis hijos, no dejaba que su padre hiciera su papel y luego me quejaba de eso(ya saben, la víctima en acción) lo peor fue cuando me di cuenta de eso, lloré mucho al ver que yo había tenido a mis hijos lejos de su papá (todavía no tengo claro porque lo hacía) en el fondo creo que quería ser la super madre, lo cierto es que al descubrir eso -que repito fue doloroso- me aparté y le dejé espacio en la vida de nuestros hijos y tuve que ser valiente, porque no solo tuve que reconocer esto ante mi, una noche los llamé a los tres y les expliqué lo que estaba pasando y me disculpé por ello y toda la dinámica madre, padre , hijos cambió.
Porque como una vez me dijo mi psicóloga, cuando una sola persona cambia en una familia, automática mente hay un ajuste general en su entorno.


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