Muchos investigadores
consideran que éste fenómeno está ligado a la autoestima. Cuando las personas
sienten amenazada su autoestima, tienden a recurrir a la mentira, y los
extrovertidos mienten más que los introvertidos, según diversos estudios. En
términos de género, aunque hombres y mujeres mienten en proporciones similares,
la investigación existente demuestra que los hombres lo hacen más para dar una
mejor impresión de sí mismos, mientras que las mujeres
tienden a mentir para hacer a la otra persona sentirse mejor.
Mentimos por diversos
motivos, y no todas las mentiras son deliberadamente dañinas.
La mentira piadosa
constituye una excepción a la regla (la ética médica), sólo justificada por el
respeto a la persona y ante la situación concreta de que el mal que se
produciría al decir la verdad sería de tal envergadura que no nos queda otro
camino que apelar a la excepción de la regla”
A veces mentimos para proteger
nuestra intimidad o la de otras personas, para resolver situaciones incómodas
utilizando el “tacto” .....Vicente Carbona

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