Hay personas que lucen bien, pero en cuanto las conoces, solo quieres salir huyendo.
Miles de personas invierten diariamente
tiempo y dinero en verse bien: compran ropa de marca, se cortan el pelo
con un buen estilista o usan un perfume carísimo. Es verdad que a todos
nos gusta vernos bien y preocuparnos de nuestra apariencia, pero
el problema es que a veces estamos clavados en la forma y no en el
fondo, y a veces, por enfocarnos solo en el exterior, dejamos de
ponernos atención como seres humanos espirituales y conectados.
¿Te has fijado que existen personas que son
sumamente atractivas a la vista pero que, en cuanto las conoces un
poquito más, lo único que deseas es salir huyendo?
Esto sucede justamente porque, aunque nos veamos como estrellas de Hollywood por fuera, hemos descuidado algunos hábitos y comportamientos que, en lugar de apoyar nuestra imagen física, lo único que logran es convertirnos en personas menos atractivas hacia nosotros mismos y hacia los demás.
Aquí te comparto esos hábitos o actitudes
que he observado en mí y en las personas que me rodean. Para que
cheques si coinciden con algo que tú estés haciendo y, si puedes y
quieres, le eches ganas para corregirlo. Total, lo único que puede pasar, es que ahora sí se te acerquen quienes quieres de tanta belleza que vas a derramar:

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