martes, 30 de junio de 2015

Cuando los padres nos enojamos

Quien no ha vivido algo así: tu hijo llega del colegio con una mala calificación y viene la rabia, la decepción, el castigo para el niño, "no saldrás de casa en una semana" o "vas a estar sin celular hasta que mejores las notas",
  pienso que esto no es algo equivocado, es justo que hagamos todo lo posible por enseñar a nuestros hijos a ser responsables y a cumplir con sus deberes, la cuestión es que no deberíamos hacer tal tragedia, son  cosas rutinarias en la vida de todos los padres e hijos, todos hemos pasado alguna vez por algo así.
Según mi manera de ver esto, lo que sucede es: que una mala nota de un hijo, para un padre es más que eso.
Es como si el hecho de que nuestro hijo lo haga mal nos estuviera calificando mas a nosotros como padres,  que a ellos  como estudiantes, y para cualquier padre un poco aprehensivo puede significar: ¡Oh Dios mio! ¡soy un mal padre!
Y desde allí se desprenden ideas como: va a ser un irresponsable, no se va a graduar con buenas notas del liceo y no va a poder acceder a una buena universidad, si no se gradúa, ¿de que va a vivir? ¡no va a poder obtener un buen trabajo!  etc etc
En resumen, detrás de esa rabia o gran molestia que trae una simple mala nota hay todo un mar de preocupaciones por el futuro de nuestro hijo, ideas que  quien no ha tenido un hijo nunca podrá entender y se dirá a si mismo ¿que tanto drama?
También tenemos el caso contrario, el hijo que es brillante, responsable, el que sobresale en los deportes , ese hijo que con cada uno de sus logros hace que nuestro pecho se hinche y nuestro corazón se expanda....porque dentro de nuestra cabeza  nos estamos diciendo: ¡que bien lo estoy haciendo!                                                           






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