jueves, 21 de mayo de 2015

Liberate de los resentimientos

El resentimiento "Sentimiento persistente de disgusto o enfado hacia alguien por considerarlo causante de cierta ofensa o daño sufridos y que se manifiesta en palabras o actos hostiles."
El resentimiento es un sentimiento de hostilidad o aversión hacia la persona que ha causado un daño. Es algo que vive dentro del resentido y lo empuja a ser desagradable con los responsables de su desgracia. Es sentir una y otra vez -resentir- el enojo vivido en el pasado y que fue provocado por una persona o situación.
Es enfermizo. El resentimiento inmoviliza y no permite crecer ni avanzar.“Negarse a perdonar y albergar resentimientos es como tomarse un veneno y esperar que muera la persona que nos ha ofendido”... Dra. Lourdes Morales-Gudmundsson.Porque la otra cara de la moneda es cómo afecta al resentido. Cómo infecta su ser y todas sus relaciones.
Afortunadamente, el veneno tiene un antídoto: el perdón. Pero primero hay que aceptar al resentimiento y esto no es nada sencillo por varias razones. Primero porque con frecuencia se niegan las emociones negativas, sobre todo en los hombres. Es algo cultural. Segundo, la negación evita el sufrimiento que trae el recuerdo y la aceptación. Tercero, mucha gente piensa que el resentimiento es “algo malo”, que quien lo padece “está mal” y por eso cuesta tanto aceptarlo. Por último, es muy difícil admitir que algo que sucedió hace mucho tiempo continúa afectando a la persona, evidencia una incapacidad o vulnerabilidad no deseada.
TÉCNICAS PARA VENCER EL RESENTIMIENTO
1. Dejar el pasado atrás, que es donde corresponde. Se trata de entender que no puede cambiarse y que todo pasa: lo bueno y lo malo también. “Lo pasado, pisado”, dice el refrán. Hoy es ahora, y ahora hay que desear un buen presente.
2. Perdonarse. En ocasiones el enojo es con uno mismo. Hay que aceptar que en determinados momentos se actúa acorde a lo que se es capaz de hacer, pensar y sentir, aunque se esté alejado del ideal.
3. Aceptar las injusticias de la vida. Hay cosas que no se pueden cambiar, aunque sean desagradables. Como hay sujetos que en virtud de su bienestar o satisfacción personal actúan injustamente con el resto.
4. Elevar la autoestima. Pensar que si se fue o se sintió incapaz de algo en el pasado, hoy se puede pensar y actuar de una manera distinta.
5. Mantenerse ocupado. A veces basta con poner manos a la acción en el momento en que surge un resentimiento. Es cuestión de ocupar la cabeza y no darle vuelta una y otra vez a lo ocurrido.
6. Reformular el pensamiento. A veces, la manera de ver las cosas aumenta las emociones negativas y distorsiona la percepción y evaluación de los hechos.
 Del artículo de: Pablo Huerta.
 

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