viernes, 22 de mayo de 2015

Psicología del color- rojo

Es el color del amor y del odio, el rojo es el color de todas las pasiones, las buenas y las malas. La sangre se altera y sube a la cabeza y el rostro se ruboriza, por timidez o enamoramiento, o ambas cosas a la vez. También se enrojece al sentirse avergonzado, porque se esté enojado o se haya excitado.


Es también el color de la fuerza, el vigor, el valor. Es el color de la violencia y la explosividad, y por lo tanto se encuentra relacionado con instintos primarios, impulsos vitales agresivos. El rojo es además el color de la ira, la agresividad y la guerra. Es el color del peligro y uno de los colores de lo prohibido. Los frenos de emergencia, los extintores y los botones de alarma son rojos. En el fútbol un jugador tiene prohibido seguir jugando cuando el árbitro le enseña la tarjeta roja. Desde la señal que prohíbe estacionar hasta el cartel que prohíbe fumar, todas tienen rojo. El rojo es también el color de las correcciones, los controles y la justicia. Los escolares saben que el rojo es el color de las correcciones. También es el color de los precios rebajados. Tener “números rojos” en una cuenta es cuando el saldo es negativo. El rojo en general es el color de los extrovertidos, no puede quedar en segundo plano. En este sentido el polo opuesto al rojo es el azul, ya que este último es lo inmaterial, lo lejano, lo frío y lo bajo. Rojo y azul son psicológicamente contrarios.
Históricamente, el rojo fue el color de la nobleza y de los ricos, por su carácter de color luminoso.
  En el Renacimiento, el rojo era el color más apreciado por mujeres y hombres, jóvenes y viejos. Pero hoy algo queda del rojo de los nobles: aún se desenrolla a la entrada de la ópera, de un teatro o un hotel la alfombra roja para “los reyes”.
Del blog de Jesus Gonzalez Fonseca.

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